Cuidarme sin Culpa: una jornada para reflexionar, acompañarse y resignificar el autocuidado
NovaEduca acompañó a 25 mujeres de la comuna de La Cruz en una jornada de apoyo mutuo y aprendizaje sobre autocuidado y límites, en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
En el espacio cultural de la Cruz se realizó este miércoles 26 de noviembre la jornada “Cuidarme Sin Culpa”, solicitada por el Programa Mujeres Jefas de Hogar y la Oficina de la Mujer de la I. Municipalidad de la Cruz. El encuentro fue facilitado por nuestra OTEC NovaEduca, como parte de nuestros servicios formativos orientados al bienestar integral y la salud mental de las personas.
La jornada comenzó con los saludos de Andrés Leiva, Director de Desarrollo Comunitario, en representación de la alcaldesa Filomena Navia, destacando la importancia de fortalecer espacios de acompañamiento, como esta actividad, en la comuna. Luego se dio paso a un desayuno de bienvenida, un espacio cálido para compartir y conocerse entre todas. Ahí, entre el café y las conversaciones, las participantes se presentaron y compartieron qué esperaban de la experiencia, marcando desde el inicio un ambiente lleno de confianza y compañerismo.
El taller fue dirigido por la psicóloga Camila Muñoz Pérez, profesional con amplia trayectoria en el acompañamiento a mujeres. A través de dinámicas participativas, ejercicios vivenciales y momentos de reflexión personal, las asistentes conversaron sobre sus experiencias de culpa, sobrecarga y exigencias, explorando formas sanas de priorizar su bienestar.
“Buscábamos generar un espacio de autocuidado, que invitara a la reflexión, al trabajo personal, a conectarnos con experiencias entre mujeres. Creemos que esto va de la mano con otros espacios de autocuidado: movernos, alegrarnos, descansar, compartir, Pero hoy quisimos trabajar esta otra dimensión, mucho más reflexiva, que permite empatizar y removernos emocionalmente”, declaró Camila sobre el desarrollo de la jornada, recordando, además, uno de los objetivos de estos espacios “que entre mujeres se sigan tejiendo espacios de acompañamiento, apoyo y contención, que no se sientan solas”
La recepción del taller fue profundamente positiva. Las participantes se mostraron dispuestas a dialogar, compartir vivencias y sostenerse mutuamente en un espacio que se transformó, de forma muy orgánica, en un lugar seguro para expresar emociones y reconocer la importancia del autocuidado sin culpa. Cada dinámica permitió abrir conversaciones honestas, visibilizar experiencias compartidas y validar la necesidad de poner límites sin miedo ni vergüenza.
De esta manera, una de las participantes, Evelyn, valoró la posibilidad de encontrarse con otras mujeres y detenerse a mirarse con más amabilidad “pude conectar con mi niña interior y darme cuenta de lo que he avanzado estos años, pude agradecerme por la lucha y la fuerza. Es bonito conectar con personas ajenas a tu círculo” compartió sobre su experiencia “me ayudan mucho estas instancias para poder seguir creciendo y creyendo en mí.”
Tras la jornada, el gerente de NovaEduca, Fernando Muñoz Beltramin, destacó el valor comunitario del encuentro y la disposición de las mujeres a participar “como equipo creemos que el bienestar de las personas es fundamental para que puedan desarrollarse plenamente, tanto en su vida personal como laboral. Hoy vimos a mujeres que se acompañan, que reflexionan juntas y que buscan herramientas para vivir con más bienestar. Ser parte de ese proceso es un honor y un compromiso para nosotros como NovaEduca”
La actividad finalizó con una pregunta abierta: “¿Qué se llevan de esta jornada, cómo se van hoy?” Las respuestas fueron tan diversas como sinceras, pero todas coincidieron en algo: este espacio removió, acompañó y fortaleció.
Algunas mujeres compartieron que se iban felices y fuertes, otras reconocieron sentirse removidas, agradeciendo la posibilidad de aprender y recordar que no están solas. Destacaron la amistad y la empatía que nació durante el taller; otras hablaron de fortaleza, emociones liberadas, cariño, sabiduría y entereza. Muchas se agradecieron a sí mismas por estar ahí, por darse el tiempo, por darse permiso. Y todas coincidieron en algo profundo: que estos espacios son necesarios, valiosos y transformadores.
Desde NovaEduca, nos quedamos con esa energía. Con la certeza de que, cuando nos encontramos, escuchamos y acompañamos, se construyen redes que sostienen y comunidades que se fortalecen desde lo profundo. Esa es nuestra misión, trabajar para crear más espacios formativos humanos y con sentido.
Todo por las Personas
Periodista PUCV
